por José Antonio García
Buenos días. No todo ha sido tan malo en el confinamiento. Yo, personalmente en esta primavera, he podido disfrutar con más intensidad de los rosales que tengo en el jardín apreciando esos detalles que a veces se escapan por falta de tiempo. Porque tiempo he tenido mucho para realizar fotografías de un tema que me encanta: LAS FLORES, especialmente las rosas.
Los días de lluvia de primavera han creado atmósferas mágicas y resaltado delicadas texturas permitiéndome conseguir algunas imágenes realmente bellas.

El disponer de suficiente tiempo me ha permitido hacer distintas tomas de una misma flor cambiado el encuadre, el enfoque y/o la iluminación, realizando incluso fotografías de su efímera evolución. Todo para conseguir estéticas diferentes de esa misma flor.
Jugar con el enfoque selectivo me ha facilitado aislar a la flor de su entorno acentuando su belleza. Para ello he tenido que usar una profundidad de campo muy pequeña. En algunos casos hay zonas nítidas y otras desenfocadas en una misma flor.
He disparado con cámara en mano mayoritariamente, teniendo cuidado para evitar la traicionera trepidación. Porque como las ramas suelen ser frágiles. un ligero golpe viento puede producir movimientos a la flor que originen esa trepidación (pérdida de nitidez). En escasas ocasiones he tenido que recurrir al trípode.
La iluminación ha sido natural, utilizando el flash solo como complemento en caso necesario. He aprovechado las diferentes luces del día evitando la luz dura del sol de medio día, permitiéndome obtener distintos tipos de iluminación (clave alta, claroscuro,…). Algunos días nublados han sido geniales.
He realizado fotografías de detalle de algunas partes concretas de las flores para resaltar la textura, el color,….. consiguiendo resultados caprichosos.
Durante la edición de las fotografías se me ha ocurrido hacer algún retoque exclusivo o diferente que pienso que ha dado un buen resultado.
Os dejo algunas fotografías de muestra. Espero que os gusten.
Esto es todo por hoy.








