
Muchos de nosotros hemos oído de las historias de los Espíritus Malvados del Camino. Ellos son duendecillos que viven sobre tu motocicleta. Aman rodar, y son los responsables de muchos de los problemas de tu motocicleta. Algunas veces, tu batería deja de funcionar, tu embrague necesita ajuste o salen fallos eléctricos que se arreglan solo al cabo de poco tiempo, y muchas cosas más que tienden a crecer y resultan inexplicables. Esos son los problemas causados por los Espíritus Malvados del Camino.
Los espíritus no pueden vivir en presencia de la campana, pues quedan atrapados en su interior. Además de otras cosas, su sentido auditivo es sumamente sensible, por lo que el constante tintineo de la campana y el confinado espacio los vuelve locos. Y simplemente un día, se cansan y se sueltan en el camino. ¿Has visto los baches del camino? Un bache es causando cuando un duende cae al pavimento. Ese es el propósito de la campana.
Llevar una campana te puede dar esta ayuda, pero es mucho más poderosa cuando te la regala un amigo que cuidará de ti en el camino. Así que si tienes un amigo, no dudes en regalarle una. Es un sentimiento compartido, que significa que cuidarás de él en el camino.
Se ha vuelto también una tradición portar una campana de bronce en la parte izquierda de la horquilla de la motocicleta, para recordar a aquellos hermanos caídos en carretera.
Es un pequeño detalle, pero la razón de que fuera de bronce es que, al pasar del tiempo y con las inclemencias del clima de las jornadas de viaje, se ensucia y se enegrece. Cada vez que limpiamos la motocicleta y la pulimos, recordamos a nuestros queridos amigos que hemos perdido, y nuestros pensamientos nos llevan a saber que existen en el viento del camino.

Así, cuando rodamos y escuchamos la campanilla, sabemos que nuestros hermanos y hermanas están ahí, con nosotros, y sabemos que el unirnos con ellos es una distancia tan pequeña como un simple error.

Recordad, disfrutad del camino siempre con precaución.





