por Jorge Díaz Campoy
Hola a todos y todas. ¿Cómo ha ido el último mes?
El pasado mes estuvimos recordando aquellas bandas sonoras de las series de televisión de los 80 que alguno de nosotros tenemos en un rinconcito de nuestra memoria.
Si os apetece, en este nuevo capítulo, vamos a darnos una vueltecita por las discotecas de la época de los 80-90, recordando esos grupos extranjeros con los que nos movíamos en la pista de baile.
Era el momento mágico de la semana. Antes de entrar en la disco, te tomabas alguna que otra cerveza, jugando al futbolín y comiendo un bocata. Guardabas algo de “pasta” para poder pagar la entrada de la disco y tomarte un cubata, un lugumba (para los más jóvenes era batido de chocolate con coñac), un cua-cua (mezcla explosiva de Licor 43 y Cointreau)… Bueno, de esto ya hablaremos otro mes.
Cómo ya he comentado en algunas ocasiones, las zonas de Madrid estaban divididas (más o menos) en etnias musicales. Los bajos de Arguelles y la zona de Moncloa estaba bastante poblada de Heavies, los bajos Azca de Rockers, Punkies, Modies, pijos… Malasaña era el centro de la movida.
Pero, poco a poco, esto fue cambiando según fue desapareciendo la movida y comenzó a abrirse paso entre los jóvenes las tardes-noches discotequeras. El pop extranjero, la música disco de aquella época, se abría paso a dentelladas entre todos esos grupos pop arraigados en una década inolvidable. Llegaron a nuestros oídos los Wham, los A’ha, los Pet Shop Boys, los Depeche Mode, los Durán Durán y así podría estar escribiendo largo y tendido.

Eso no evitó que las etnias siguieran su camino, porque para gustos hay colores, y más si hablamos de música. Los heavies seguían escuchando su música, al igual que los rockers o los mods, pero poco a poco fue desapareciendo esa rivalidad existente por los ritmos musicales y la juventud se fue entregando a las pistas de baile con aquellos ritmos pegadizos y bailables de los grupos ingleses y americanos.
Seguro que alguno de vosotros ha bailado aquella mítica canción de Wham que se llamaba “wake me up before you go-go” bajo las bolas de espejo de los setenta que aún mantenían las discotecas y que causaban ese ambiente de “Fiebre del sábado noche” que tanto representó la música disco de aquella época. Aquella “Take on me” de A-Ha que hacía que las caderas y los hombros se moviesen con esos bailes que ahora llamarían horteras, pero que en aquella época lo petaban.
El baile de la fregona, el baile de la escoba, el remolino… todo ello sincronizado con “I just can´t get enough”, aquella canción de Depeche. Y que decir de “Call me” de Spagna (esa chica rubia que nos volvía locos a los chavales). Los Pet Shop Boys nos hacían movernos con “Always on my mind” (esa mítica canción de Elvis Presley) a base de sintetizadores. También bailábamos canciones de grupos pseudo heavies, como por ejemplo con ese grupo de rubios melenudos llamado Europe y su “Final countdown”.

Pero todo este ritmo se paraba casi al final de la tarde-noche para dar paso a… LAS LENTAS. Ese era el momento del ligoteo. Los chichos merodeábamos la pista para ver si podíamos bailar con aquella chica que nos gustaba desde hacía tiempo, mientras ellas aprovechaban para ir al cuarto de baño y así quitarse a los moscardones que las molestaban.
Contarme algo de vuestras canciones favoritas, o del elixir que tomabais para poder sentiros más atrevidos a la hora de ligar… seguro que muchos de vosotros y vosotras tenéis alguna anécdota de aquella maravillosa época y que a todos nos traerá recuerdos.

De momento voy a dar paso a otra de esas experiencias convertidas en música de aquella canción que nunca te canté.
6.- SOLO QUIERO…
Cuando eres joven (y a veces incluso cuando tienes más edad) las dudas cuando comenzabas una relación que tú querías que fuera seria siempre surgían.
Muy probablemente tu cabeza decía una cosa y tu corazón te empujaba a otra, de ahí que no supieras si aquella chica o aquel chico que tanto te gustaba iba en serio o sólo eras su ligue de fin de semana.
No todas las personas que te gustaban tenían por que ser el amor de tu vida, pero si es cierto que en algunas ocasiones sentías algo diferente por alguien que te hacía ir a por todas y como no… dudar.
Esta canción la compuse en un momento en el cual le surgieron dudas a mi pareja de corto recorrido, pero que a mí me parecía que podía ser el amor de mi vida (y así ha sido)
No todas las personas sentimos lo mismo en el mismo momento y por eso surgen esas dudas que hay que intentar disipar.
Os pido que leáis esta letra, como si navegarais en un mar de dudas y la persona que os gusta o que queréis os lo susurrara al oído
No tengas miedo, y déjate llevar.
Respira hondo, no lo pienses más.
Sólo piensa en mí, de nada sirve llorar.
No tengas miedo de llegarme a amar.
No te haré daño, deja ya de temblar.
Despierta de una vez, deja de soñar.
Sólo quiero tenerte, besarte, abrazarte,
Acariciarte y amarte. Sólo quiero
Dame un beso, no te hagas de rogar
Y yo a cambio prometo, no abandonarte jamás.
Prométeme lo mismo, que no me abandonaras.
Sólo te pido una oportunidad.
Dátela a ti misma, empieza a caminar.
Yo te daré mi vida… y me aprenderás a amar.
Sólo quiero tenerte, besarte, abrazarte,
Acariciarte y amarte. Sólo quiero
Dime lo que te pasa, deja ya de llorar.
No cierres tu mente, dime la verdad.
Si tienes algún problema, te quiero ayudar.
Ahora sonríe mi vida, muéstrame felicidad.
Sé que juntos podremos, no es difícil amar.
Dame la mano amor, que todo va a comenzar.
Sólo quiero tenerte, besarte, abrazarte,
Acariciarte y amarte. Sólo quiero
Bueno amigos y amigas, esto es todo por este mes. Ya os iré mandando más recuerdos. Espero que os esté haciendo viajar al pasado y esté arrancando alguna que otra sonrisa en vuestra vida.
Hasta el próximo mes.
