por Carlos Montesinos
Buenos días amigos de Pasionatura , hoy quiero hablaros de un lugar maravilloso situado en el valle del Lozoya en plena Sierra de Guadarrama , se trata de Rascafria y su histórico Monasterio de Santa María del Paular .
Después andaremos parte de su entorno natural , (hoy tan de actualidad y muy castigado por este final de invierno tan lluvioso) .
Cuentan que en la Edad Media fue poblado por cuadrillas de gentes procedentes mayoritariamente de tierras segovianas , ya que el Valle aunque pertenecía al llamado Reino de Toledo (Corona de Castilla) , era un territorio vacío , que poco a poco se fue disputando como todas las laderas meridionales de la Sierra de Guadarrama , anexando al Concejo de Segovia y gobernado mediante el sistema de Cartas Pueblas y ordenanzas con consentimiento real .
Los documentos obligaban a todos los que adquirieran terrenos en el Valle a construir una casa y a tener caballo propio .
Dicho valle acabó dividido en cuatro cuadrillas (Rascafria , Oteruelo, Alameda y Pinilla) pasando a formar parte del denominado «Sexmo de Lozoya» perteneciente a la Comunidad de Ciudad y Tierras de Segovia .
Por otro lado en el siglo XIV , es fundada la Cartuja del Monasterio del Paular al pie del Macizo de Peñalara , entre bosques de pinos y robles .
El Rey Juan I de Castilla actuando dentro de un movimiento reformista en la Corte de Castilla hace realidad un encargo que prometió a su padre Enrique II en su lecho de muerte , acuciado por los remordimientos de haber incendiado un convento de Cartujos en sus campañas en Francia .
La promisión fue la realización de un convento de dicha Orden dentro del territorio de su reinado .



Para su fundación se examinaron algunos lugares del entorno , siendo el más apropiado un «Valle a cuatro leguas al oriente de la ciudad de Segovia , entre las sierras de Peñalara y La Morcuera dónde se encontraba una ermita llamada Santa María del Poblar» , cerca el rey poseía unas edificaciones que usaba como pabellones de caza y un palacete .
Todo ello tomo cuerpo legal en las Constituciones promulgadas en la Cortes de Palencia por el legado Papál , el cardenal español Pedro de Luna .
El día 29 de agosto de 1390 , el rey confirma el lugar y sitio donde debería de levantarse el monasterio , donando a la Orden Cartuja para este fin , el palacete y pabellones con todas sus pertenencias , y el río desde su nacimiento hasta la aldea de Pinilla , haciendo escrituras públicas de esta donación , además de 20.000 ducados asignados para comienzo de las obras , y dota la fundación con todas las rentas de las tierras de las villas y lugares del Arciprestazgo y aldeas del Valle del Lozoya .
Todo esto tuvo que ser confirmado por su hijo heredero Enrique III , debido a que pocos meses después Juan I muriera al caerse de su caballo .
Además éste dispuso ampliar la financiación en 16.000 maravedies por cada año que continuarán las obras .
Por otro lado el Papa Clemente VII , concede al monasterio las tercias del arciprestazgo de Uceda y las aldeas del sexmo de Lozoya , más 16.000 maravedíes sobre las tercias de Talamanca . Llegado septiembre de 1391 se constituye la comunidad de Cartujos formada por cinco hermanos procedentes desde el monasterio tarraconense de «Scala Dei» , (considerada la primera Cartuja de la Península Ibérica , siglo XII) y casa madre de otras muchas .
Meses después continuaron las obras anexando la antigua ermita del Poblar y haciendo el zanjado para la construcción del Claustro y las celdas de los monjes .
Después el rey concede cortar toda la madera necesaria en los alrededores que la obra del monasterio necesitara , y a la vez concede que todos los poseedores de ganado , molinos , etc…. del territorio estuvieran exentos de tributos o cargas .
Poco a poco las obras continuaron a la vez que crecía el poder otorgado a la comunidad Cartuja , llegando a permitir la compra de algunos molinos en la zona , y permisos para la dotación de hornos requeridos para cocer las piedras de cal , hacer tejas y adobes , agilizando así la construcción del monasterio .
En el año 1419 el hijo heredero del rey Juan II , adquiere la mayoría de edad y releva en el trono a su padre ya fallecido , confirmando todos los privilegios adquiridos a la comunidad Cartuja , dándole un nuevo ímpetu a la celeridad de las obras , cediendo además el lugar de «Regajo de Naval Pozuelo» para la construcción de un estanque , donde se pudieran criar truchas y pescados de agua dulce para alimento de la ya importantísima comunidad .
Cuentan que el siguiente sucesor Enrique IV , otorga nuevos privilegios a la Orden , y que durante sus veinte años de reinado visitaba frecuentemente el lugar , donde encontraba la paz suficiente para su frenética vida .
Con el paso de los años llegaría el reinado de los Reyes Católicos , (1475 -1504) corroborando todos los privilegios y territorios adquiridos , e incluso otorgándo a la comunidad de monjes , importantes mejoras para el Cenobio , incluyendo la explotación de toda la pesca de los arroyos comprendidos entre el monasterio y el nacimiento del río Lozoya , acabando así el periodo esplendoroso durante la Edad Media .
Esta considerada la Cartuja más antigua de Castilla , (sexta de las fundadas por la Orden en España) .



Durante los primeros cuatro siglos y medio de existencia «Santa María del Paular» se convirtió en una de las cartujas más poderosas del continente europeo , hasta el punto de permitirse el lujo de costear la construcción en el año 1515 de la Cartuja de Granada , tan importante llegaría a ser su poder económico en posesiones y ganadería que llego a contar con una cabaña real de 86.000 ovejas merinas , y posesiones rústicas y urbanas agrupadas adjuntas a la Conreria del monasterio en los términos , algunos tan distantes como Talamanca de Jarama y el Señorío de Getafe , teniendo también en propiedad el Molino de papel de los Batanes de donde se llegó a fabricar la materia prima para la primera edición del libro , «El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha» .
Merece la pena conocer un poco la historia de la maravillosa construcción en sus distintas fases .
En sus inicios todo gira entorno a la ermita ubicada junto a los pabellones de caza y el hoy palacio Enrique III de Trastámara , conocida como Capilla de los Reyes .
Maestros o arquitectos de la época como Rodrigo Alfonso en una primera fase , Gil Fernández quien comenzó las obras de la actual iglesia en 1406 , y ya a partir de 1433 el maestro morisco Abderramán sería quien tomará el relevo , a el se deben las influencias mudéjares que se observan en el monasterio , muy notable en el Púlpito del Refectorio .
Después con la llegada al trono de Juan II , y mas tarde los Reyes Católicos , las obras son impulsadas realizando el imponente Claustro Principal y la bóveda del atrio , con esa influencia del gótico tardío en transición al plateresco dirigidas por el arquitecto real Juan Guas .
En esa misma transición llegaría una de las joyas del monasterio , el Retablo Mayor de la iglesia de grandes dimensiones en estilo hispano flamenco , (9x13m.) tipo batea , representando la Vida y Muerte de Cristo realizado en alabastro y madera policromada , algo poco usual en Castilla .
Durante el mismo siglo el maestro , de origen cántabro Juan Gil de Hontañón , (intervencionista en catedrales como Salamanca y Segovia) , deja su toque renacentista en la Portada que da acceso al Patio del Ave María o de la Procuración , (aunque cuentan que el actual es del siglo XVII) , el patio esta compuesto por cuatro crujías adinteladas con columnas toscanas de granito , a él daban las dependencias de los monjes .
Así llegaría la esplendorosa época barroca donde entre los años 1626-1632 el gran pintor de origen italiano Vincenzo Carducci deja su huella realizando el encargo del prior Juan Baeza , consistente en 56 cuadros de gran tamaño para cubrir los huecos en el claustro de la Cartuja , imponentes de 10 m. cuadrados cada uno , llegando a costar 130.000 reales .
La temática es la narración de la historia de la Orden Cartuja y de su fundador San Bruno de Colonia . También llegaría la consagración de la iglesia en 1629 de la mano del obispo de Segovia Monseñor Melchor Moscoso .
Después llegaría el tránsito arquitectónico al barroco aprovechando las reparaciones impuestas de los daños causados por el terremoto del año 1755 , donde se incluye la Capilla octogonal del Sagrario , destacando el sobrecogedor transparente , obra de Francisco Hurtado , máximo exponente del barroco español .
Ya con la llegada de la Guerra de la Independencia a principios del siglo XIX , y mas tarde la desamortizacion de 1836 , la vida religiosa se interrumpe .
En 1844 , el estado vende el complejo monástico a un notable excelente de la época , Rafael Sánchez Merino, a condición de preservar el patrimonio histórico artístico .
Así , una parte de sus obras de arte pasaron al entonces Museo Nacional de Pintura y Escultura (actual Museo del Prado) , pero muchas otras no corrieron la misma suerte quedando en el abandono o perdiéndose para siempre . Veinte años después tras las aireadas críticas de intelectuales e instituciones , el complejo es recomprado nuevamente por el estado y se inicia sobre todo en la parte considerada de más mérito artístico , a propuesta de la Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando , una restauración , realizando primero informes para inventariar los bienes artísticos , y plasmar las intervenciones a realizar que aseguraran su conservación , llegando a ser considerado en 1876 Monumento Histórico Artístico .
No acabará así la historia .



En 1903 un rayo destruye el chapitel de la torre de la iglesia y produce un incendio de consecuencias importantes , pero
esto no impidió que el Monasterio albergará entre sus muros a personajes importantes de la época .
La institución Libre de Enseñanza de la mano de Gines de los Ríos , lo eligió como destino de las excursiones de su alumnado . Después desde 1918 hasta el inicio de la Guerra Civil fue también residencia de jóvenes pintores , becados y motivados por los paisajes del Paular .
Y también intelectuales e ilustres como : Enrique de Mesa , Menéndez Pidal , Ibáñez Marín, etc… lo eligieron como lugar de veraneo . Así el deterioro durante esos años se hizo progresivo y en el año 1920 es acometida una restauración llevada a cabo por la familia noble de los Muguruza a instancias del Marqués de Comillas .
Durante la Guerra Civil en 1936 el Monasterio es ocupado por el ejército republicano usándolo como almacén y acabada la contienda , ya bajo el régimen franquista , se decide reiniciar la vida monastica del cenobio y es ofrecido nuevamente a la Orden Cartuja que ante la declinación de estos , fue la Orden Benedictina los que aceptaron iniciarla de nuevo, instalado a monjes procedentes de la Abadía de Ntra. Sra. de Valvanera (La Rioja) , llegando al Paular el 23 de Febrero de 1954 , «monjes benedictinos de la congregación sublacense» .
En 1996 , se inicia una restauración interviniendo el patrimonio arquitectónico de gran valor artístico como : el Claustro Mayor , el retablo hispano flamenco de la iglesia y la Capilla del Sagrario .
Más recientemente en 2017 , es creado un centro de Espiritualidad Monástica único en Europa , disponiendo de Hospedería donde acoger a personas dispuestas a compartir experiencias monásticas , espacio idóneo para organizar ciclos de formación teológica o hacer convivencias espirituales , interiorización personal , etc…. .
También se han venido recuperando obras de arte que se encontraban fuera , como : las sillerías de los coros , y por supuesto 54 lienzos , de los 56 recuperados , «Serie Cartujana» de Vincenzo Carducci , que estaban dispersados en diferentes puntos de la geografía española . Gracias a la laboriosa conservación del Museo del Prado se han podido restaurar e instalar de nuevo en el monasterio .
El conjunto monástico esta conformado en la actualidad por dos realidades distintas , aunque complementarias , una zona monastica y visitable y otra reservada a la hospedería (alojamiento hotelero) , más privada y no publica salvo que estés alojado en la misma , teniendo la posibilidad de compartir parte de la vida comunitaria con los monjes .
Visitable en la zona monástica está la Iglesia , Sala Capitular , Sagrario , Refectorio y Claustro .
Sus monjes también son los encargados de las visitas guiadas .
Reflejo algunos apuntes culturales fundamentales .
En la parte a lo que a la Iglesia se refiere destaca el retablo maravilloso (siglo XV) de alabastro y madera policromada , recreando 17 escenas bíblicas con una precisión y detalles extraordinarios , algunos atribuyen su creación a artistas genoveses de la época , otros a la teoría de la escuela de Juan Guas .
La silleria del coro tallada en madera de nogal por Bartolomé Fernández , es un magnífico ejemplo del arte renacentista , siendo recuperada en el año 2003 , tras haber sido trasladada previamente a la Basílica de San Francisco el Grande de Madrid .
La Reja de hierro forjado es otro de los tesoros de este espacio , obra del monje Francisco de Salamanca , haciendo la separación entre el espacio monacal y el destinado para los fieles .
El claustro es otro de los espacios más icónicos del Monasterio , fue diseñado por Juan Guas en el siglo XV .
Cuenta con un templete octogonal que alberga una fuente central rodeada de arcos ojivales que invitan al recogimiento , engrandeciendo el embellecimiento de sus paredes por los maravillosos cuadros del maestro florentino Vincenzo Carducci , como hemos contado recuperados hace pocos años .
El refectorio de estilo gótico , es otro de los elementos destacados del complejo .
Su púlpito mudejar es un ejemplo excepcional de la influencia hispano árabe en la arquitectura religiosa castellana .
En su interior un Calvario del siglo XV , preside el espacio , con figuras de ángeles recogiendo la sangre de Cristo en cálices , bajo un fondo de pintura representando a una Jerusalén celestial .



También es destacable , una copia de la Última Cena de Tiziano , realizada en el siglo XVII por Antonio Orozco .
Otra obra de gran altura es la Capilla del Sagrario , diseñada por Francisco Hurtado Izquierdo en el siglo XVIII . Gran tesoro del barroco español , presenta una estructura exagonal albergando un tabernáculo monumental realizado en mármoles policromados extraídos de diversas canteras andaluzas .
Las esculturas de Pedro Duque y Cornejo , representan a Santos integrados con un sin fin de detalles decorativos .
Dicen que a la capilla le falta una gran Custodia desaparecida en la Guerra de la Independencia , pero aún así todavía conserva su majestualidad original .
En cuanto al exterior , el Monasterio se integra perfectamente con el paisaje natural de Valle del Lozoya . Los estanques y caceras aún visibles son vestigios de las actividades económicas que sostenían la vida del cenobio .
Estos elementos no solo sirvieron para abastecer a los talleres y molinos , si no también reflejan la capacidad de los monjes para explotar los recursos naturales de manera eficiente .
La Portada del Ave María , atribuida a Rodrigo Gil de Hontañon , (aunque parece ser que fue iniciada por su padre Juan Gil) , es otro ejemplo del refinamiento arquitectónico del conjunto , combinando funcionalidad y estetica dentro de su estructura monumental .
En conclusión podríamos decir que el Monasterio de Santa María del Paular es un lugar donde la arquitectura , el arte y la Naturaleza se combinan de manera única , ofreciendo un espacio de gran valor histórico y espiritual que ha venido perdurando a lo largo de los siglos . Una auténtica delicia poder contemplar y pasear por los alrededores de este sitio tan significativo en plena Sierra de Guadarrama .
Respecto a «Rascafría» , pasaron los Siglos XVI y XVII sin nada importante que destacar , se sabe que en 1751 tenía poco más de 200 vecinos viviendo especialmente del ganado lanar , y también de sus dos molinos harineros , hasta que en el año 1833 entró a formar parte del territorio de Madrid , mediante la Ley de restructuración de provincias , creándose entonces más industria como dos importantes fábricas de papel y varios aserraderos , siendo su principal baluarte, la «Sociedad Belga de pinares del Paular»
dando trabajo a una gran parte de su población .
Ya en el año 1975 , es fusionado el núcleo de Oteruelo del Valle aumentando su población considerablemente , alrededor de unos 1200 habitantes .
Actualmente Rascafría y el Monasterio de Santa María del Paular , están comunicados por un precioso paseo natural bordeando el rio Lozoya . (Este río tiene su curso íntegramente en la Comunidad de Madrid a lo largo de sus 91 Km. , y es el resultado de varios arroyos que nacen todos en el Macizo de Peñalara y se van progresivamente unificando . Primero en su tramo alto es llamado Angostura , hasta llegar a las proximidades de Rascafría , donde con la unión de otros como , Cerradillas , Guarramillas y Aguilón ya es denominado río Lozoya) .
No podemos olvidar que la calidad de sus aguas esta considerada de las mejores de Europa .
«La Iglesia de San Andrés apóstol» (siglo XV) , es otro de los sitios religiosos a visitar , cuentan que alrededor del año 1500 , Juan Gil de Hontañón estuvo viviendo en Rascafría , al realizar trabajos en la Cartuja del Paular y a él se le adjudica la autoría de esta iglesia (su hijo Rodrigo , importantísimo arquitecto y digno sucesor nació aquí) , otros estudiosos también ven la posibilidad de Juan Guas .
En principio se edificó en una sola nave y testero plano con acceso por la fachada oeste , pero a mediados del siglo XVI , se añadieron otras dos .
Admirable el precioso artesonado , el presbiterio está cubierto por una bóveda gótica de crucería y la portada de ingreso ya data en el siglo XVII ..
La torre mide 22,25 m. , fue realizada en el año 1561 .
El chapitel de pizarra es de mediados del siglo pasado fruto de una transformación a consecuencia del impacto de un obús durante la guerra civil .
Las campanas también se perdieron durante la contienda , y las actuales se fabricaron con los restos de dos aviones que en distintos años se estrellaron en la zona .



En su interior la iglesia guarda importantes esculturas como un San Miguel Arcángel del siglo XVIII obra de Luis Salvador Carmona , y algunas pinturas de cuándo la desamortización , procedentes del Monasterio del Paular .
Se pueden ver en el municipio los restos de un complejo hortelano , (siglo XVI) , denominado «La Casona» perteneciente a la familia Trastámara .
Edificación de dos plantas conservando el portón cubierto donde todavía perdura el escudo de Castilla .
Se dice que aquí residieron los primeros monjes Cartujos , mientras avanzaban las obras del monasterio .
La bonita fachada del ayuntamiento es del siglo XX , construida en estilo Neomudéjar sobre el anterior concejo , antes entre otros usos albergó las escuelas del pueblo .
Muy recomendable pasear por su entorno longitudinal , en sus calles además contemplaremos preciosas casas de piedra , hoy en día muchas de ellas reformadas y convertidas en estancias rurales .
Permitirme terminar con una bonita caminata que se puede hacer con niños , pues no es larga ni se hace dura con apenas desniveles .
La iniciamos junto al antiguo cementerio de Rascafría y la Ermita de San Sebastián , cerca tenemos un punto de información turística donde podemos pedir si queremos indicación sobre la zona , seguimos dirección al Monasterio del Paular introduciéndonos en el maravilloso paseo que comunica ambos puntos , caminamos en todo momento junto a la carretera que conduce al puerto de Cotos , escuchando el sonido de las aguas del río Lozoya acompañados por frondosos fresnos y viejos álamos , hasta que aproximadamente unos ochocientos metros , nos desviaremos a otro camino paralelo ligeramente a la izquierda asfaltado en dirección al Puente del Perdón , (coincidiendo con la señal que marca el final del municipio) .
Continuando nos encontramos pronto con el antiguo «Aserradero de la Sociedad Belga de el Paular» .
La historia nos cuenta que unos empresarios y financieros belgas compraron gran parte y la explotación de estos pinares en el año 1840 , tres años después de la llamada desamortización de Mendizábal , despropiando las posesiones a las órdenes religiosas , (hasta entonces estaban bajo el control de los monjes Cartujos del Paular) .
Cuentan que la Sociedad , treinta y seis años después abriría en el pueblo de Rascafría una serrería de vapor , marcando un hito importante de revolución industrial en España, aplicada a la explotación forestal , dando trabajo a buena parte de la población , sucediéndose la propiedad hasta el reciente año 2021, fecha en que el Estado Español recupera comprando las 2016 hectáreas que compone el monte llamado «Cabezas de Hierro» o Pinar de los Belgas a través de Parques Nacionales .
Ya dejamos el aserradero y cruzamos un pequeño arroyo llamado de los Apriscos y encontramos una bifurcación a la izquierda que nos hace abandonar el camino asfaltado e ingresamos en uno de tierra con su cartel indicativo hacia la «Ruta de los Batanes y Puente del Perdón» , enseguida unos 50 m. más adelante encontramos el curso nuevamente del río Lozoya , a la izquierda se adivina una pequeña playita , pero continuando nuestro camino , encontramos para cruzarlo el llamado Puente de las Barandas .
Puente de madera con barandas rojas en el que se adivina leer : «Puente de las Barandas , puerta de mi huerta , muchos pasan por el , todos dejan su huella» , sobre este puente veremos el caudal del río dependiendo la época que hagamos esta ruta .
Prosiguiendo nuestro camino empezamos a ver una especie de represa formada por bloques de piedra pero sin agua y alrededor vamos descubriendo lo que podrían ser una especie de entramado de canales , y a la vez adivinando la función que tendrían . Dejaremos un poco después a la derecha , la finca de los Batanes y deducimos que debe ser la zona de los restos y las canalizaciones del antiguo molino .
Continuando nuestro camino vamos viendo cambiar el entorno natural de monte bajo , ya vamos encontrando árboles cada vez más altos , en su mayoría chopos , después cada vez más seguidos algunos abetos intercalados en compañía de otros ejemplares . Caminando un poco más , mirando sobre todo el margen derecho del camino , admiraremos la frondosidad del llamado «Bosque Finlandés de Rascafría» .
Aquí la historia nos cuenta , que hace algo más de treinta años el entonces director del «Parque Natural la Cumbre , Circo y Lagunas de Peñalara» , Juan Vielva Juez , al parecer hizo un viaje de trabajo a Finlandia y como buen amante de la Naturaleza vino prendado de los espacios encontrados en el llamado país de los mil lagos .
De regreso decide poner en marcha y transformar la zona de la finca de los Batanes
aprovechando el gran estanque formado por una presa del río Lozoya , y el desenterramiento de canalizaciones , pozas y algunas ruinas , que se usaron para la composición del ya inexistente molino .



El sitio no podía ser mejor para la posible creación de un parecido bosque finlandés , y así poder embellecer más si cabe la zona del Monasterio del Paular .
Fue capaz de entusiasmar a todo su equipo y demás autoridades , e incluso la «Embajada Finlandesa» , que al conocer el gran proyecto también quiso colaborar con la donación de abetos clásicos y abedules , traídos al parecer , envasados al vacío desde el país escandinavo .
Esa idea disparatada estaba empezando a hacerse realidad , plantando las especies arbóreas traídas y alternándolas con las variedades de chopos existentes y distintos arbustos autóctonos .
El caso es que el equipo del parque se entregó montando luego una plataforma pasarela a modo de embarcadero , y una casita de madera emulando a las saunas finlandesas , con un externo y pequeño deposito de agua , dando así más similitud al idílico sitio .
Lugar maravilloso con una luz y un colorido que cambia sorprendentemente dependiendo de la estación que lo visitemos encontrándose en su habitad natural comunidades de ánades reales o azulones , (entre otras especies de aves) , además de pájaros , tortugas y pequeños animales de monte .
Para llegar a este paraje nos hemos tenido que desviar ligeramente del camino principal por una pequeña pero inconfundible senda , marcada por unos troncos de madera pintados en la parte superior de color rojo , indicándonos al parecer un recordatorio circular que ejecutaban los monjes rodeando el estanque o laguna del embarcadero .
Volviendo a nuestra senda principal continuamos viendo canalizaciones y restos en piedra de pequeñas obras de caracteres hidráulicos todo referente al ensamblado del molino de papel .
Unos ciento cincuenta m. , más adelante , junto al camino hallaremos una pequeña casita de madera , que podríamos llamar un hotel para insectos , construido con ladrillos , maderas y otros elementos para atraer en sus pequeñas habitaciones , a abejas , arácnidos , pequeños insectos , etc. Estructuras artificiales muy dadas ahora para garantizar nuestros ecosistemas o ciclos de la vida .
El pequeño hotel o vichiario nos marca de alguna manera la salida del Bosque Finlandés , adentrándonos en un tramo corto de nuestra ruta más desvanecido y carente de grandes arboledas para un poco después , llegar al histórico «Puente del Perdón» , espectacular puente de piedra , desde el cual divisamos al otro lado el muy cercano Monasterio del Paular .
La historia de este puente nos remonta a la Edad Media , cuando los llamados «Quiñoneros» o Señores Importantes de la zona , tenían el privilegio de administrar justicia sin acudir a la autoridad Real .
Al parecer el acusado tenía el derecho de apelar ante un tribunal compuesto por un miembro de cada Quiñón del Valle del Lozoya . Una vez juzgado , la sentencia era revisada en este puente ya de camino hacia la Casa de la Horca , situada a unos dos kilómetros en dirección al Puerto de Cotos .
Se podría decir que si la sentencia se confirmaba , el reo continuaría para ser ahorcado , de lo contrario sería perdonado y puesto en libertad o volvería a las cárceles de la zona para cumplir penas más leves , (de ahí vendría el nombre) .
El existente hoy es del año 1738 , sobre los restos de otro construido en 1302 que en aquellos tiempos sirvió para cruzar el curso del rio Lozoya .
La gran obra que hoy podemos ver está edificada en sillería de granito contando con tres arcos de medio punto y dos descansaderos levantados sobre los pilares a modo de plazoletas en ambos lados , contando con bancos de piedra . Sirvió a los monjes de via de acceso hacia el Molino de Papel de los Batanes .
Cruzando el puente llegamos al Centro de visitantes del Valle del Paular , dónde seremos informados si queremos , de toda la historia que acontece a todo este magnífico valle .
Respecto , y volviendo a la historia del Molino de Papel , fue comprado por los Cartujos del Paular a finales del siglo XIV a un vecino de la localidad de Alameda del Valle , pocos años después de que en 1390 , el rey Juan I de Castilla hubiese otorgado a los monjes todos los poderes sobre la zona y el privilegio de levantar el Monasterio . Ubicado en la finca , su primera función era aserrar toda la madera necesaria para la construcción del convento , pero su destino era convertirse en un molino de papel , de las pioneras fábricas de papel que hubo en la península .
Ese molino hidráulico , cuyas huellas hemos seguido en esta caminata , paso a la eternidad con la fabricación de los pliegos como ya hemos contado para la impresión del Quijote en el
año 1604 .
Dicen que el papel era entonces de muy baja calidad y descuidada elaboración con bastantes impurezas , pero eso sí , contaba con el anagrama del Molino del Paular , coronado por la Bola del Mundo y la Cruz , símbolo de la Orden Cartuja .
También podemos pedir información sobre un maravilloso jardín botánico existente junto al centro de visitantes , concentrado en una hectárea llamado , «Arboleto Giner de los Ríos» .
Si lo queréis visitar es completamente gratis y encontrareis más de doscientas especies de árboles , rodeados de arbustos de distintas partes del mundo , clasificados en grupos de diferentes continentes para crear lo que podríamos llamar bosques diferenciados dados en zonas muy húmedas y frías .
A través de una pequeña pero interesante red de caminos iremos descubriendo las diversas especies arbóreas y zonas vegetales explicadas por paneles informativos , muestra sin duda bastante representativa que se puede encontrar en : Europa , Asía, América del Norte y América del Sur , en lo que se refiere a especies caducifoleas , posibilitado por las temperaturas y el microclima que se da en este lugar .
Después de un descanso junto al Paular , continuamos la caminata cruzando de vuelta el puente , y tomamos otro tramo asfaltado en dirección al Área Recreativa de las Presillas .




Se trata de seguir por una via más ancha , unos doscientos mts. más adelante , una desviación a la izquierda nos dirige hacia el Albergue de los Batanes , después recorriendo unos metros más y al final de nuestra vía , un cartel informativo y una valla , nos indica que entramos en zona ganadera . Mirando a la derecha se abre una senda de tierra donde andando unos doscientos mts. más , nos conducirán por un bonito paseo entre robles hasta las «Piscinas Naturales de las Presillas» .
Zona Recreativa con tres piscinas formadas por el rio Lozoya , con unas espectaculares vistas al «Macizo de Peñalara» .
Lugar idóneo para venir en verano a pasar un maravilloso día , provistas de amplias zonas verdes con todos los servicios , eso si , el agua está bastante fresquita, incluso en verano .
Desde aquí podemos volver a Rascafría siguiendo el paseo más corto próximo a la carretera y alternando con el río .
(Esta ruta circular se compone aproximadamente de algo más de 9 km y medio) .
Desde el entorno del Monasterio de Santa María del Paular , podéis seguir varias y bonitas rutas de senderismo , dos son muy recomendables , la dirigida a la Cascada del Purgatorio , y por supuesto la subida a Peñalara y su laguna glaciar , que algún día sería bonito realizar y contar .
El escrito se ha hecho extenso contando también la ruta , espero que os haya gustado .